VII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra (modalidad en castellano). Fallo del jurado

El jurado del VII Concurso Internacional de Relato Bruma Negra (modalidad castellano) convocado por el Ayuntamiento de la Villa de Plentzia, compuesto por Laura Balagué, Juan Mari Barasorda, Teresa Suárez, Noemí Pastor y Ricardo Bosque, este último en condición de presidente del mismo, ha decidido otorgar el primer premio a Urbano Colmenero Núñez por su relato “Tengo que dejarlo”, presentado con el seudónimo Boss.

Los otros cuatro autores y relatos finalistas han sido:

“El tipo de la gabardina”, de Tomás del Rey Tirado

“Morir por tan poco”, de Mari Carmen Sinti

“Un plan descabezado”, de Juan Carlos Luzardo Morales

“Padre, perdóneme porque he pecado”, de Yolanda Fernández Benito

En Plentzia (Bizkaia), a 29 de junio de 2019

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Andreu Martín, autor homenajeado en 2019

 

Andreu Martín (Barcelona, 1949), premio Bruma Negra 2019, es un histórico representante de aquella primera generación de escritores negros surgidos tras la dictadura franquista.

Fogueado como guionista de tebeos, generalmente de corte policíaco, en 1979 publica sus primeras novelas, como Aprende y calla, y marcando un hito en 1980 con Prótesis, novela barcelonesa con polis y manguis, algo que no se veía por entonces.

Posteriormente, siempre sin salir del género, publica una ingente e interesante obra que le lleva a ganar una amplia serie de premios literarios. Entre otros: Círculo del Crimen en 1980 por Prótesis, Premio Nacional de Literatura Juvenil en 1989 por No pidas sardinas fuera de temporada, el premio alemán Deutsche Krimi Preis en 1993 por la novela Si es no es, tres veces el Premio Hammett (en 1989 por Barcelona Connection, en 1993 por El hombre de la navaja y en 2000 por Bellísimas personas), el Premio La sonrisa vertical en 2001 por Espera, ponte así, el Premi Sant Joan Unnim en 2011 por Cabaret Pompeya. Además, en 2011, el Ayuntamiento de Barcelona le reconoció la calidad de su obra cuando le otorgó el Premio Pepe Carvalho.

Ha cultivado el guion de tebeo, historieta o cómic, cine, teatro y televisión. Y la novela infantil y juvenil, especialmente con la serie Flanagan, junto con Jaume Ribera.

Y entre la novela negra destacan especialmente Aprende y calla, Prótesis, la excepcional novela corta Dejad que los caimanes se acerquen a mí, Por amor al arte, Si es no es, Amores que matan ¿y qué?, Barcelona Connection, A martillazos, El hombre de la navaja, Bellísimas personas, Cabaret Pompeya, Sociedad negra, El harén del Tibidabo y su última obra hasta la fecha, Todos te recordarán.

Andreu Martin aceptó en un lejano 1992 la invitación del Ayuntamiento de Plentzia para participar en los I Encuentros Bruma Negra, cuando solo la Semana Negra de Gijón había conseguido reunir a aquel mítico plantel de autores: Manuel Vázquez Montalbán, Andreu Martín, Francisco González Ledesma, Juan Madrid…

Este año recibirá el premio Bruma Negra por el conjunto de su obra. Y por ser un tío majo. Y porque nos gusta cómo escribe. Vengan a conocer al maestro en persona, 27 años después de su primera visita a Plentzia.

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Sábado 29 de junio, 20.00

La nobela beltza inaugura Bruma Negra 2019

En la semana negra de Gijon de 2018, Jesús Palacios, uno de los cronistas del periódico A Quemarropa, algo así como el diario oficial de la Semana Negra, inventó la etiqueta de “Txapela Noir” para agrupar a los escritores de la nueva novela negra escrita en Euskadi. Cierto es que el termino es más cariñoso que exacto ya que las negras son sus novelas (eleberri o nobela en euskera) y txapelas dudamos que porten salvo que ganen un campeonato de mus.

Será la jornada inaugural del viernes donde los asistentes a Bruma Negra conocerán a un selecto grupo de escritores y escritoras repartidos en las dos mesas de Bruma Negra con dos moderadoras de excepción. Paisajes conocidos en algún caso y elementos comunes a veces y claramente diferentes en otros. Pasión por el genero noir siempre.

En la primera de las mesas nos presentaran cuatro novelas actualmente en plana promoción:

Salvador Robles Miras nació en Aguilas (1956), pero reside en Bilbao desde los diez años. Periodista y pedagogo, trabaja como documentalista. Ha publicado libros de ensayo, novela, cuentos y microrrelatos. Ha ganado, entre otros muchos, los premios: Francesc Candel de Barcelona, el Primer Premio del Certamen Internacional Valentín Palacio 2013, el Wilkie Collins con Troya en las urnas y finalista del premio Euskadi de literatura con La exclusiva del asesino. Ahora, con Una voz en la noche, nos introducirá en la lacra de la violencia de género de la mano de una subinspectora a la que sus lectores ya conocen.

Elena Fernández nació en Barakaldo en 1965. Tras su primera novela, Cerezas amargas, ambientada en el barrio de El Regato y con la que tuvo una excelente acogida, nos trae a una protagonista femenina en La impostora. Edurne, protagonista de su primera novela, es una arqueóloga que sufrió el ataque de un psicópata, un episodio que revive tras una serie de muertes, convertida nuevamente en investigadora en una trama que pasa por Dima y el barrio de Las Cortes.

Adrián Martín Ceregido (Portugalete, 1965). Tras La venganza esquiva, que ya tuvo ocasión de traer a Plentzia, publicó su penúltima novela en 2018, El peso de la ira, una obra con multiples referencias a la villa de Plentzia y en concreto a uno de sus barrios, Isuskitza. La ertzaina protagonista, Leire Sandoval, vuelve a ser la protagonista de Desesperanza, su tercera novela recién publicada, una novela con la que el lector paseará por Bilbao, Getxo o Portugalete.

Carlos Egia (1967), bilbaíno pero plentzitarra de adopción, ganó en 1992 la primera edición del concurso de relatos Bruma Negra. En 2017 publicó su primera novela, El sacrificio de los peces, en la que se adentraba en los bajos fondos del Bilbao de la posguerra. Su reciente La leyenda del desierto es un thriller que visita pasajes costeros tan conocidos como los acantilados de La Galea o la playa de Azkorri, pero que se adentra hasta el interior de viejos bares olvidados en un laberinto de caminos cruzados.

En la segunda mesa del viernes a la tarde reuniremos a una autora y varios autores que tienen en común una novela policial recientemente publicada, un entorno geográfico bastante concreto y limitado, constantes referencias cinematográficas y que todos sus policías son ertzainas.

Laura Balague. Nació en Barcelona y reside en San Sebastián. Profesional de la sanidad, novelista y bloguera de cine. Además de varios relatos publicados, es autora de un libro de literatura infantil y otra novela, así como una minisaga de dos novelas protagonizadas por la ertzaina Carmen Arregui: Las pequeñas mentiras (Ediciones B, 2015), Premio La Trama de novela negra y Muerte entre las estrellas (Editorial Milenio, 2018).

Juan Infante. Es de Bilbao. Abogado y, por supuesto, novelista. Tiene publicadas siete novelas de género negrocriminal y la séptima es la que lo trae hoy aquí: El precio del silencio, en la que repite los personajes de las anteriores, no solo policías sino también malhechores.

Álex Oviedo. Es de Bilbao y vive en Bilbao. Periodista, organizador de eventos culturales y escritor. Tiene publicados numerosos cuentos y seis novelas. La última es Ausentes del Cielo, según el propio Álex, una falsa novela negra, con el inspector Vidal, de la Ertzantza, como protagonista.

Javier Sagastiberri. Nacido en Donostia, trabaja en Bilbao. Es licenciado en Económicas y en Filología. Tiene ya cuatro novelas protagonizadas por las ertzainas Itziar Elcoro y Arantza Renteria. La cuarta es Una tumba sin nombre.

Lo que no tienen en común todas ellas es que en algunas novelas repiten buenos y malos y en otras se estrenan personajes; que en unas las víctimas son más protagonistas que en otras (incluso se invierten los papeles y los sujetos de la investigación empiezan a ser objeto de investigación); que acogen o desechan estereotipos y clichés del género policial o los adaptan a su manera.

Sea como sea, nos harán pasar un rato ameno, interesante y divertido.

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Viernes 28 de junio, 18.00

Crímenes del pasado, crímenes del presente

Los crímenes del pasado siempre vuelven, diría un inspector al final de la novela apuntando con su dedo acusador a uno de los sospechosos. Literariamente el lector puede apuntar en idéntica dirección, bien sea crímenes reales novelados –pues el true crime siempre ha sido una propuesta atractiva para el lector– o bien sean formulas literarias que en su momento supusieron una forma distinta de escribir la novela policial, formulas en las que el lector reconoce novelas leídas hace muchos años. Y eso es bueno para el lector al que las novedades de las editoriales le dan a elegir, cual el chef de un restaurante, aquellos platos que siempre fueron aclamados y que acabaron fuera de la carta. La novela procedural se ha puesto de moda en los últimos años y hay muchísimos y buenos títulos al alcance del lector y la novela negra clásica (hard boiled) nunca ha dejado de tener plumas escribiendo “al estilo Hammett” como diría –como dijo– Joe Gores cuando publico su novela del mismo nombre como un homenaje al maestro, una novela bien documentada en la que Gores retrata el San Francisco en el que vivió Hammett convirtiéndolo en un plausible detective (que de hecho lo fue) investigando un caso imaginado.

Jose Javier Abasolo (Bilbao, 1958) ha vuelto –porque no es su primera vez– a imaginar un crimen del pasado (El juramento de Whitechapel) mientras añade títulos a la saga de Goiko. Su última novela transcurre en un 1888 repleto de personajes reales que investigaron o fueron sospechosos de los crímenes de Jack el Destripador en el otoño del terror que estremeció a la sociedad británica. Claro que Abasolo se lleva a Londres a un bilbaíno real, un Sabino Arana joven y aun ajeno a la política al que la investigación de los crímenes subyuga tanto como al lector compartiendo investigaciones y sospechas con el mismo Arthur Conan Doyle. Los crímenes del Destripador han sido abordados por muchos escritores anglosajones (Ellery Queen en Un estudio en Terror) pero por muy pocos en lengua castellana –Curtis Garland/Juan Gallardo, Fernando Garcia Calderón o Carmen Moreno– a los que ahora se suma Abasolo, un buena ocasión para hablar en Plentzia de crímenes del pasado.

Jerónimo Tristante (Murcia,1969), amante de los folletines decimonónicos y de sus resortes literarios ha sido un escritor habituado a documentarse –muy bien, por cierto– para las investigaciones abordadas por el castizo televisivo Víctor Ros en el Madrid del XIX. Pero en 2018 nos acaba de dar muestras de su capacidad de cocinar un crimen recuperando una vieja receta. En 1931 reinaba la novela enigma hasta que uno de sus más reputados representante, Anthony Berkeley Cox, utilizando el seudónimo de Francis Iles, escribió el primer policial invertido (inverted mystery) , una novela (Perversidad) innovadora en su época en la que criminal es desde la primeras páginas conocido por el lector quien asiste a la planificación de su crimen. Secretos es (tras Nunca es tarde, premio Ateneo de Sevilla), su última novela, ganadora además del Premio Logroño de Narrativa.

Leticia Sánchez Ruiz (Oviedo, 1980), periodista antes que novelista, ha sido también ganadora de sucesivos premios literarios (El Premio Emilio Alarcos o el Ateneo Joven de Sevilla) ha arriesgado en reelaborar una vieja receta criminal. En Plentzia, la nueva cocina vasca es suficientemente conocida y algo parecido a lo que Arzak hizo con las recetas de los años 30 de Marichu, la marquesa de Parabere es lo que en la literatura criminal ha realizado –con gran acierto– Leticia con los policiales clásicos de la Golden age. En Diez negritos (1933) de Agatha Christie, entre ocho sospechosos recluidos en una mansión construida en una isla aislada por las mareas sospechan el lector deberá descubrir al asesino. A un caso criminal similar se enfrentara el lector en Cuando es invierno en el mar del norte (2019), con la única ayuda de dos narraciones en primera persona ya que el inspector a cargo de la investigación –una referencia Llama un inspector de J.B. Priestley– no es sino uno más de los elementos dramáticos del decorado.

Las ultimas novelas de nuestros invitados tienen además un elemento común, aquel “cadáver en el armario” ,el “skeleton in the closet” que diría Dickens, el misterio que habita en todas las casas.

También en la suya.

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Sábado 29 de junio, 12.00

Detectives poco convencionales

Cuando el lector se enfrenta a la exposición de novedades en su librería preferida se enfrenta a la ardua tarea de seguir leyendo a su escritor o escritora de cabecera, gracias a quien esta familiarizado con un detective de quien conoce su forma de investigar, sus conflictos familiares o sus excepcionales cualidades deductivas, novelas con localizaciones muy similares y tramas no por repetidas carentes de la calidad que el lector agradece.

En ocasiones, el lector encuentra en una sinopsis algo que le sorprende: el detective poco convencional, insospechado, el criminal no relatado, la localización exótica… En definitiva, la posibilidad de adentrarse en nuevas experiencias de la mano de autores noveles o de autores consagrados que revitalizan a un personaje que todavía tiene muchas posibilidades por desarrollar. El autor o autora novel se guía por el instinto y por la ausencia de convencionalismos; el consagrado, por la necesidad de recorrer nuevas sendas, de escribir algo que sus lectores aprecien aunque huya de la comodidad de escribir bajo un guion cuyo éxito ya tiene asegurado.

Jon Arretxe (Basauri, 1963) ya nos sorprendió gratamente con La banda de Arruti, pero con No digas nada nos regala una novela totalmente diferente a todas sus (muchas) obras. Touré es, de por sí, un protagonista poco convencional, practicante de oficios diversos y detective ocasional que esta vez se transmuta en pastor en la Sakana rural de Navarra. Si añadimos que deberá encontrar al asesino de un burro en una trama que nuestro librero calificaría como un rural noir, no hay duda de que nos encontraremos ante su novela menos convencional.

Quien está acostumbrado a elegir detectives poco convencionales es Joe (Joseph Elias) Alamo (Leamington Spa, 1960), un escritor que transita de la novela fantástica y de terror al noir, creando en este genero detectives tan poco convencionales como Tom Z  Stone (mejor que nos cuente en Plentzia cómo es) y ahora, en su mas reciente John Harper: Fuego. Del mundo zombi a los “elementales” y sus superpoderes con el noir impregnándolo todo. Un ejemplo de escritor y detectives poco convencionales. Por cierto, Joe Alamo fue el ganador del Concurso internacional de relatos Bruma Negra 2018.

Natalia Gomez Navajas (Logroño ,1970) será la novel de la mesa. Es ya considerada con solo dos novelas negras una escritora revelación del género. Con su última novela, Buzali, el origen, ha sido finalista del Cartagena Negra, y aunque Buzali no es el detective poco convencional sino el género criminal mas habitual de este siglo (contrabando, trata de blanca…), en su primera  novela, Tras el objetivo, ya situaba la trama en Nueva Orleans –vudu incluido– y creaba con una fotógrafa profesional una detective poco habitual.

El director de Las Casas ahorcadas de Cuenca, Sergio Vera Valencia, será el moderador poco habitual que la mesa se merece. Su predilección por el padre del Gay Flower (PGarcia) y una inolvidable El calzoncillo eterno son un buen seguro para que ustedes lo pasen bien.

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Sábado 29 de junio, 18.00

El thriller nunca muere

Derivado del término inglés “thrill” (asustar, estremecer) y conocido también por estas tierras nuestras como “suspense”, este género siempre se ha caracterizado por mantenernos en un estado de tensión permanentemente, por hacernos permanecer pegados a la butaca -ya sea de nuestra casa o de una sala de cine- por tendernos anzuelos al finalizar cada capítulo -si de novelas hablamos- para que irremediablemente nos veamos obligados a continuar leyendo unas cuantas páginas más y así nos dieron las diez y las once, las doce y la una y las dos y las tres.

Definiciones del género puede haber muchas, pero tal vez una de las más gráficas nos la haya proporcionado uno de sus maestros indiscutibles, Alfred Hitchcock, cuando dijo: «Imagínese a un hombre sentado en el sofá favorito de su casa. Debajo tiene una bomba a punto de estallar. Él lo ignora, pero el público lo sabe. Eso es el suspense».

Desde el principio de los tiempos, miles de títulos han hecho de este subgénero dentro del más amplio de lo criminal uno de los favoritos de millones de lectores y por ello y como los viejos rockeros, nunca puede morir. Para hablar de todo ello contaremos con:

Foto: Ángel de Castro

Toni Hill (Barcelona, 1966) es licenciado en Psicología, aunque lleva años trabajando en el ámbito de la traducción literaria. En 2011 publicó su primera novela, El verano de los juguetes muertos (DeBolsillo), un éxito instantáneo de crítica y ventas que se ha publicado en una veintena de países. A esta novela le siguieron Los buenos suicidas (Debolsillo, 2012) y Los amantes de Hiroshima (Debolsillo, 2014), que completaron la apasionante trilogía de novela negra protagonizada por el inspector Héctor Salgado.

Los ángeles de hielo (Grijalbo, 2016) supuso un cambio en la trayectoria literaria del autor, que abandonó el policial más clásico para adentrarse en una oscura intriga con elementos góticos. Su última novela, Tigres de cristal, da un nuevo giro y nos presenta una turbadora historia de suspense psicológico sobre la culpa y la redención ambientada en un conflictivo barrio periférico de Barcelona. Esta última novela fue galardonada ex aequo con el premio Novelpol 2019.

Susana Rodríguez Lezaun (Pamplona). Es periodista, licenciada en ciencias de la información por la Universidad del País Vasco. Ha trabajado en el Heraldo de Soria, El Mundo y Diario de Noticias de Navarra, donde coordinaba y elaboraba un suplemento semanal dedicado a la actualidad educativa. Desde 2019 dirige Pamplona Negra y es autora de las novelas Sin retornoDeudas del frío y Te veré esta noche.

Mikel Santiago nació en un pueblo marinero de Vizcaya en 1975. El piano de su hermana, que siempre resonaba por la casa, despertó en él un apetito muy temprano por la música. De sus primeras lecturas recuerda las obras de Sherlock HolmesLos Cinco y Edgar Alan Poe. Ha vivido en Irlanda, de donde sacó las ideas para escribir esta novela, y actualmente reside en Amsterdam, donde trabaja en el mundo del software. Cuando no está entre ordenadores, se dedica a escribir y a tocar la guitarra con su banda de blues-rock. Es autor de novelas como El último verano en Tremore BeachEl mal camino o El extraño verano de Tom Harvey. Su última novela es La isla de las últimas voces.

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Sábado 29 de junio, 17.00

Sonrisas criminales

La novela negra es algo muy serio, lo que no impide a algunos autores concebir sus obras de modo que no podamos evitar leerlas con una sonrisa en los labios e incluso nos sea imposible evitar, en ciertos pasajes, una sonora carcajada.

No es nada nuevo, por supuesto. Ya desde el principio de los tiempos hubo autores especializados en hacernos reír con las andanzas de sus personajes, siempre en el filo de la navaja, siempre con el buen humor necesario para salir de los múltiples atolladeros en los que sus padres literarios se empeñaban en meterlos. Porque, a ver, ¿quién no ha disfrutado con las aventuras -más bien, desventuras- del inefable John Dortmunder de Westlake? ¿O con las andanzas hollywoodienses de Toby Peters, a quien Stuart Kaminsky se empeñó en hacerse acompañar por personalidades de la talla de Errol Flynn, Clark Gable, Judy Garland o los mismísimos hermanos Marx?

Y no solo en los iuesei, también en España hemos podido disfrutar con detectives tan poco serios como el Gay Flower de P. García o ese anónimo loco que a veces adoptaba el nombre de su psiquiatra en las novelas de Eduardo Mendoza. Sí, un tal Sugrañes…

Para hablar de todo ello contaremos con la presencia de tres autores con novelas muy recientes que reúnen esas características: tomarse el género en serio pero facilitando la sonrisa en el lector. A saber:

Martín Olmos. Bilbaíno. Llevó a su primer libro ¿de ensayo? ¿ de investigación?… literatura de la buena, a lo más alto. Premio Euskadi de Literatura 2015 y Premio Rodolfo Walsh a la mejor obra de no ficción en la Semana Negra de Gijón 2015 son sus acreditaciones para hablarnos de crímenes y criminales que nos harán temblar y sonreír, como los ciegos con sus romances recitados en la plaza del pueblo. Sus historias se relatan en su Escrito en negro (Historias de la canalla). Su última novela, recién editada, es Serenata de plomo.

Mari Carmen Sinti. Nacida en Cádiz y residente en Barcelona, dedica su tiempo de ocio a leer, escribir y coordinar un foro de lectura. Colaboró durante tres años en un programa radiofónico con una sección literaria y actualmente dirige el programa Lletres i música en Radio Sant Cugat. En 2018 publicó su primera novela, Sudor frío.

Txemi Parra. Actor bilbaino residente en Nueva York, Txemi Parra ha escrito guiones para series como Águila roja o El internado y obras de teatro como Reinas de la noche y La terapia. es autor de dos novelas protagonizadas por el detective vasco napolitano Pier Luigi Zunzunegui, amante del txakoli y del Ahtletic: Los muertos no comen yogures y Funeraria en Brooklyn.

 

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Sábado 29 de junio, 19.00

LAS CIEN NOVELAS NEGRAS DE CALIBRE .38 (SEGUNDA PARTE: 1960-1999)

 

Decíamos ayer -y quien dice ayer dice el año pasado para estas fechas- que “cualquier lista de las mejores novelas de un género determinado generará –si se nos permite la cacofonía- una cierta controversia entre sus adeptos, pero más aún cuando hablamos del género negro, en el que pueden llegar a provocar violentas discusiones y balaceras sangrientas entre los aficionados al crimen de ficción.”

Y, a pesar de ello y con la colaboración de la revista Calibre .38, decidimos preparar una exposición con los 100 mejores títulos de la historia del género, entendiendo este en un sentido amplio, alejado de la ortodoxia más pura, y en el que cupieran la novela negra más clásica -hay quien dice que lo que no es hard boiled no es novela negra-, el thriller, la Golden Age, la intriga más pura… Los únicos límites los establecimos en incluir exclusivamente novelas -dejando fuera con gran dolor de corazón los fundacionales relatos de Poe protagonizados por Auguste Dupin- y no seleccionar más de tres títulos por autor para poder confromar una visión lo más amplia posible.

Conscientes de las dificultades de exponer 100 portadas en un espacio físico limitado, afrontamos el reto dividiéndolo en dos años consecutivos. Así, en 2018, pudimos disfrutar con una selección de cincuenta obras que habían sido publicadas originalmente entre el principio de los tiempos -que datamos en el año 1841 con el tenebroso asunto de Honoré de Balzac- y el final de los años cincuenta del siglo pasado. Y vimos en la Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia las portadas de novelas como La piedra lunar, El misterio de Gramercy Park, La escalera de caracol, La inocencia del padre Brown, El misterioso caso de Styles, Cosecha roja, ¿Acaso no matan a los caballos?, El largo adiós, Pagarás con maldad, El arrecife del escorpión… Así hasta cincuenta títulos imprescindibles e incuestionables, dejando los cincuenta restantes para esta segunda parte que ahora ponemos ante tus ojos en los VII Encuentros sobre Género Negro Bruma Negra.

Una segunda parte que va de 1960 a 1999 y para la que la labor de selección tampoco ha sido precisamente fácil, siempre siguiendo los mismos criterios fijados para la época anterior: solo novelas y no más de tres por autor. Doce por década.

¿Doce por década? ¿Cuarenta y ocho en total? Con las de 2018 suman noventa y ocho, te dirás. Cierto, sabemos contar, pero así el espectador tendrá un margen hasta las cien anunciadas para pensar en qué otras dos habría incluido, porque estamos seguros de que lo no hará será eliminar ninguna de las expuestas.

Como el año pasado, el formato de la exposición ha sido diseñado artísticamente por Josevi Blender –responsable del blog especializado Todo Negro– y nos permite reconocer al autor y la portada original de la novela, así como alguna de las muchas con las que el lector las puede encontrar a la venta actualmente.

Como el año pasado también, damos las gracias a las editoriales, a los lectores, a los amigos de otros Festivales y las entidades que los apoyan y por supuesto a todo el equipo de Calibre .38, al ayuntamiento de Plentzia y a Josevi Blender como responsable del diseño artístico. Una exposición concebida para que la disfrutes de principio a fin.

Cuarenta y ocho novelas imprescindibles. Solo nos faltas tú para darles el visto bueno.

Ricardo Bosque (director de Calibre .38)

Juan Mari Barasorda (Coordinador de los Encuentros Bruma Negra de Plentzia)

Casa de la Cultura (Goñi Portal) de Plentzia, 28 y 29 de junio de 2019