VI Concurso Internacional de Relato Bruma Negra (modalidad en castellano). Fallo del jurado

El jurado del VI Concurso Internacional de Relato Bruma Negra (modalidad castellano) convocado por el Ayuntamiento de la Villa de Plentzia, compuesto por Laura Balagué, Juan Mari Barasorda, Marta Marne, Almudena Natalías y Ricardo Bosque, este último en condición de presidente del mismo, ha decidido otorgar el primer premio a J. E. Álamo por su relato “Enjuto”, presentado con el seudónimo Jackwild.

Los otros cinco autores y relatos finalistas han sido:

“Perfecto”, de Israel López Escudero

“Esconde la mano”, de Amparo Benítez Hernández

“Sangre en el claustro”, de José A. Gago Martín

“Justicia”, de Iñaki Ateca Sánchez

“Regreso al hogar”, de Salva Alemany

En Plentzia (Bizkaia), a 23 de junio de 2018

Anuncios

Lanbro Beltza VI. nazioarteko ipuin-lehiaketa Euskarazko modalitatea

Plentziako Udalak antolatutako Lanbro Beltza VI. Nazioarteko ipuin-lehiaketako euskarazko modalitatearen epaileek, hau da, David Crestelo eta Joseba Lozano jaunek, epaimahaiburua Noemí Pastor andrea delarik, hautatu dute, batetik, aurtengo finalista Gotzone Butron Kamiruaga andrea, “Kasu irekia” ipuinagatik, eta bestetik, irabazle hautatu dute Iñigo Legorburu Arregi jauna, “Logikoki eta emeki” ipuinagatik.

Plentzian, 2018ko ekainaren 23an

José Luis Muñoz, autor homenajeado en 2018

Tras Javier Abasolo, Julián Ibáñez y Mariano Sánchez Soler, el autor homenajeado en esta cuarta edición de la segunda época de Bruma Negra es uno de escritores que inauguraron el festival con el que se abrió la veda de los encuentros literario-criminales en España, la ya mítica Semana Negra de Gijón, allá por el año 1988.

Hablamos, claro está, de José Luis Muñoz, autor de más de cuarenta obras de diversos géneros que han tocado la distopía, la narrativa fantástica, la novela histórica, el erotismo -recordemos aquel Pubis de vello rojo con el que se hizó con el Premio La Sonrisa Vertical en 1990- y, por supuesto, el género negro, en el que debutó en 1987 con dos novelas editadas por Júcar, El cadáver bajo el jardín y Barcelona Negra.

Ganador de premios como el Azorín, el Tigre Juan, el Café Gijón, el Francisco García Pavón, el Ciudad de Carmona, el Camilo José Cela o el Ignacio Aldecoa entre otros, José Luis Muñoz es también el comisario del Black Mountain Bossòst, encuentros de género negro que se celebran en la localidad aranesa, y será interrogado por nuestro implacable Agente de la Continental destacado en Sopelana, Jokin Ibáñez, para repasar esa larga trayectoria que abarca ya más de treinta años de carrera literaria.

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Sábado 23 de junio, 18.00

Costas negras

Tres escritores vascos se deciden por ambientar sus novelas en la costa vasca. El cuarto, Javier Sagastiberri, vuelve a Bruma Negra para mostrarnos en toda su crudeza ese Bilbao oculto que no aparece en ninguna guía turística…

El portugalujo Adrián Martín Ceregido elige al Abanico de Plencia como escenario de un terrible asesinato que pondrá en marcha su intensa novela “El peso de la ira”. Otras localidades costeras como Sopelana y Portugalete tendrán decisiva importancia en una investigación criminal llena de sorpresas y giros en la que nada es lo que parece.

Adrián Martín Ceregido

El Puerto de Bilbao es la entrada de todo tipo de mercancías: ahora, además, es la última frontera que deben cruzar los inmigrantes que llegan desde el continente africano. De este terrible drama humano de la inmigración, de la droga, de la prostitución, va “Sueños ahogados”, la quinta novela del sestaoarra Aritza Bergara que en Bruma Negra tenemos el honor de presentar.

La corrupción policial y la prostitución en la costa guipuzcoana son temas que aborda Noelia Lorenzo Pino en su cuarta y excepcional novela “Corazones negros”. De lectura dura pero necesaria, Noelia, ha sabido recrear con gran profesionalidad y detalle espantosos episodios que ningún vasco imaginaría que pudieran llegar a suceder en su tierra.

Contraponer el señorial y aristocrático barrio de Neguri con el bajo fondo más canalla de Bilbao vuelve a dar un excelente resultado al donostiarra Javier Sagastiberri, un fijo de altísima calidad en Bruma Negra. En “Un dios ciego” encontramos asesinatos por encargo, a criminales que se dan a la fuga, nos enteramos de cómo la heroína ha vuelto al barrio de San Francisco, además de conocer timbas de póker donde se apuestan coches y hasta pisos… ¿Alguien da más?

Aritza Bergara

Casi coinciden las cuatro novelas en tener como principales protagonistas a agentes de la Ertzaintza.

Sólo en “Sueños ahogados” recae el protagonismo en el habitual, en el periodista tan querido por Aritza Bergara (y por nosotros), Martín Alustiza. Aunque hay que decir que el cuerpo policial vasco tiene su presencia en la novela gracias a Laia Goikouria, agente de la policía científica y viuda del inspector Garastazu.

La suboficial Leire Sandoval y el agente Iker Garitaonandia, eficientes ertzainas creados por Adrián Martín para “El peso de la ira” conectan rápidamente con el lector. Asimismo el comisario Arturo Piedelobo y el resto de agentes de la Unidad de Investigación Criminal, están igualmente bien caracterizados.

Noelia Lorenzo Pino

El suboficial Jon Ander Macua y la agente Eider Chassereau habían protagonizado ya las tres anteriores novelas de Noelia Lorenzo. Ello se nota no solo en su engrasada complementariedad, también en su compañerismo: en saber jugarse la vida por el otro en situaciones límite.

Otro ejemplo de eficiencia, y de cómo la veteranía es un grado, lo ofrecen la oficial Itziar Elcoro y la suboficial Arantza Rentería. En “Un dios ciego”, aparte de desenmascarar eficazmente un asesinato y dar con el peligroso fugado, su autor aprovecha para desvelarnos escalofriantes datos del pasado de una de las ertzainas, lo que añade un jugoso plus a esta novela inolvidable.

Estamos de enhorabuena, por muy negras que se lleguen a poner nuestras costas, tenemos una policía que no se detiene ante nada…

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Viernes 22 de junio, 18.00

Ciudades negras

En la segunda Mesa Redonda de Bruma Negra 2018 se hablará de las ciudades negras, unas ciudades tan negras como el propio género. Y es que, a pesar de que desde los primeros balbuceos del género, allá por los años 30 del pasado siglo, hubo grandes autores que se desenvolvieron en el mundo rural, como Jim Thompson o James M. Cain, no puede negarse que también desde su inicio el negro ha sido considerado como el género urbano por excelencia. Y no sólo por la literatura.

Muchos de quienes, tanto desde el campo de la escritura como desde el de la lectura, se han mostrado apasionados del género negro, admiten sin ambages que el cine negro clásico, con esas ciudades que se nos mostraban en blanco y negro y cuyo único tono diferente era el del gris que delataba la humedad de esos edificios semiderruidos víctimas de la gran depresión o incluso de los años de la II Guerra Mundial y su correspondiente posguerra, se insertó en su retina y en su cerebro a la hora de perpetrar sus obras o leerlas. Y aunque los tiempos y las mismas ciudades han cambiado, esa imagen permanece, si no siempre en nuestra memoria, sí en nuestro subconsciente de un modo totalmente inequívoco.

Euskadi, con sus ciudades, reales o imaginarias, no es ajena a esa característica del género negro y, como muestra, los cuatro escritores que participan en dicha Mesa Redonda: Juan Infante (Atrapado), Salvador Robles (Aurora en la oscuridad), Anton Arriola (El caso Newton) y Fernando García Pañeda (Todos tus nombres).

Juan Infante es un abogado que se conoce al dedillo los entresijos del Derecho Penal y que por su experiencia profesional ha conocido a quienes, desde ambos lados de la ley, están en contacto con él, como lo ha ido demostrando a lo largo de su carrera literaria con obras como Werther en Beirut, Asesinato en Santurce, El crimen de Cienfuegos, Quince Millones y La Baldosa Negra, a las que últimamente se ha unido Atrapado, publicada en la colección de novela negra de la editorial Erein “Cosecha Roja”, ya consolidada como la más importante en Euskadi dedicada a dicho género literario.

También publica, en la citada colección, Anton Arriola que con sólo dos obras dedicadas al género negro-criminal, El negro y la gata y El caso Newton, de reciente –y exitosa– aparición, se ha consolidado como uno de los autores que merece la pena seguir, al igual que su personaje de referencia, Ander Azurmendi, un exsacerdote profesor de la Universidad de Deusto que lo mismo se desenvuelve en una ciudad como Bilbao, que en la Inglaterra más universitaria o las poblaciones de la comarca vizcaína de Uribe-Kosta.

Fernando García Pañeda en su última obra, Todos tus nombres, nos retrotrae a la época de la II Guerra Mundial. Una época ya negra de por sí, sin necesidad de artificios literarios, pero en la que la destrucción y la miseria conviven con el lujo y el glamour, como podemos comprobar en dicha novela en la que se entrecruzan el mundo del arte y del espionaje, junto a la situación política y bélica de unos años convulsos.

Si William Faulkner ideó el inexistente condado de Yoknapatawpha para ubicar su ingente obra literaria y, ya dentro del género criminal, Ed McBain creó la ciudad de Isola, como un remedo de Nueva York, para colocar en ella la comisaría del Distrito 87, Salvador Robles, que además de un buen puñado de interesantes novelas negras, ha escrito unos cuantos volúmenes de microrrelatos así como libros de ensayo, de psicopedagogía y divulgación literaria, lo que demuestra la variedad de sus intereses, ha inventado para sus novelas una ciudad, Metrópoli, que no por ser inventada es menos real y viva que las que conocemos en la realidad, como podemos comprobar en la última que ha publicado, Aurora en la oscuridad.

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Viernes 22 de junio, 19.15

Crímenes de película y crímenes en serie: atrapando al espectador

La jornada del sábado arrancará con una mesa en la que los ponentes harán gala de su absoluta libertad y sentido anárquico para hablar, como y cuanto quieran, sobre cine y sobre ese cuasi cine que cada día consumimos más a través de la pequeña -o ya no tanto- pantalla televisiva.

Con sus arduos conocimientos y la pasión con la que viven el tema, nuestros tres expertos nos deleitarán debatiendo sobre series procedimentales y su relación con la novela enigma o el hard boiled, sobre los cruces entre ficción y realidad o el evidente protagonismo de las mujeres en muchas de las producciones actuales.

Recordaremos a una de las pioneras, Twin Peaks, pero también pasarán ante nuestros ojos series como Mindhunter, Manhunt: Unabomber, The Sinner, The Good Wife, House of Cards o American Crime Story.

Para ello, tendremos con nosotros a:

Josevi Blender. Diseñador gráfico, redactor en la revista digital Moon Magazine y responsable del blog Todo Negro, dedicado a novela, cine y series negras.


Francisco J. Ortiz (Villena, Alicante, 1976). Profesor de Lengua y Literatura Castellana y crítico especializado en cine, cómic y literatura de género, ha publicado relatos y ensayos en antologías, revistas y webs especializadas. Autor junto a Jesús Lens del libro Hasta donde el cine nos lleve (Viajes y escenarios de película), cuenta con una columna de opinión en El Periódico de Villena y es responsable del blog cultural Abandonad toda esperanza. Dirige, junto al escritor y periodista Mariano Sánchez Soler, Mayo Negro, las jornadas sobre género negro de la Universidad de Alicante.


Noemí Pastor. Ha sido  profesora de literatura y hoy es traductora y lingüista. Vive en Bilbao. Escribe sobre todo de literatura y género negro en su blog Boquitas Pintadas. También colabora en el blog de cine y televisión Zinéfilaz y en el proyecto Doce Miradas así como en la revista dedicada al género negro Calibre .38.

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Sábado 23 de junio, 11.00

Justos, pecadores, androides y sospechosos inhabituales. Transgresiones del género negro

Esta edición de Bruma Negra la cerramos con una mesa en la que trataremos sobre nuevas maneras de hacer novela negra (o policiaca, o criminal o lo que sea), esa que se aparta de los convencionalismos más rígidos como, por otra parte, ya hicieron en su día clásicos como Donald Westlake -creador de John Archibald Dortmunder, el delincuente más torpe que podamos recordar en la historia del género- o Stuart Kaminsky, quien tuvo el buen gusto de aderezar las historias protagonizadas por Toby Peters con la presencia de personajes de carne y hueso como Errol Flynn, Joe Louis, Peter Lorre o los mismísimos hermanos Marx. Por no hablar de las licencias que se permitió un tal Vernon Sullivan -por algunos conocido como Boris Vian- en estado de gracia cuando desarrolló novelas como Que se mueran los feos o Con las mujeres no hay manera.

¿O qué me dicen de aquella genialidad de No pretendas saber más, del igualmente genial Marc Behm? Sí, aquella en que una mujer se dedica a recoger almas para Lucifer mientras un doctor está encantado con el Picador, asesino en serie que le envía mujeres estupendas a su mesa de disección. O ese Efisio Marini, médico embalsamador que tendrá que investigar la muerte de una feligresa asesinada con una hostia. De las consagradas, no de las otras, y en un pueblo sardo en el que se da la peculiaridad de que, cada vez que nace alguien, se produce la muerte de otra persona por aquello de mantener el equilibrio demográfico.

Para ello tendremos a cuatro autores que no han dudado en recurrir a vengativos protagonistas de la tercera edad -se comienza protestando por la congelación de las pensiones y algunos terminan convirtiéndose en máquinas de matar-, ubicar a una banda de delincuentes en plenas fiestas patronales de Basauri -con lo que eso conlleva de zurracapote, “deportes” tradicionales o vuelo sin motor del símbolo de las fiestas-, crear una figura nueva que puede ser básica en el futuro, la temible “androide fatale” o convertir una apacible jornada escolar de padres -sí, ese acto diabólico en el que los progenitores van a hablar de sus profesiones a los niños- en un auténtico crimen de habitación cerrada.

Los autores convocados son:

Jon Arretxe

Jon Arretxe (Basauri, 1963), es doctor en Filología Vasca, licenciado en Educación Física y ha completado, en los conservatorios de Bilbao y Vitoria, sus estudios de piano y canto. Este polifacético y exitoso autor tiene la creación literaria por oficio, pero también ofrece conferencias sobre sus libros o viajes, y además canta ópera, siendo integrante de los coros de ópera de Bilbao y Pamplona.

Desde la publicación de su primera obra, en 1991, su producción  combina principalmente la literatura de viaje y la novela negra. Autor de la serie protagonizada por el inmigrante y detective Touré e integrada, de momento, por 19 cámaras, 612 euros, Sombras de la nada,Juegos de cloaca y Piel de topo (todas ellas editadas por Erein). Su última novela es La banda de Arruti.

Marina Sanmartín. Foto: Luis Gaspar

Marina Sanmartín nace en Valencia, en 1977, y es periodista. En 2009 publicó el libro de relatos La vida después y en 2012 su primera novela, La clave está en Turgueniev, en la que ya se cometía un crimen. Las dos siguientes, El amor que nos vuelve malvados (2014) e Informe sobre la víctima (2016) se publicaron ya en Principal de los Libros. El jardín de los sospechosos es su cuarta novela. Actualmente, después de más de siete años desempeñando puestos de responsabilidad en distintas librerías y cinco como miembro del equipo de comunicación de una gran superficie cultural, Sanmartín avanza en su carrera como novelista compaginándola con la comunicación editorial y la colaboración en distintos medios, entre ellos el ABC Cultural, donde escribe sobre novela negra, su especialidad.

Carlos Bassas del Rey

Carlos Bassas del Rey (Barcelona, 1974) es doctor en Periodismo, profesión de la que escapó a tiempo. En la actualidad sobrevive como juntaletras de fortuna, labor que equilibra con la docencia y la dirección de Pamplona Negra. Ha escrito cortos, documentales, largometrajes, videoclips, spots y ha impartido numerosos cursos relacionados con el mundo audiovisual. En 2007 fue galardonado con el Premio Plácido al Mejor Guión de Largometraje de Género Negro en el IX Festival Internacional de Cine Negro de Manresa, y en 2009 fue coordinador editorial del libro Tasio 25. En 2012 publicó su primera novela,Aki y el misterio de los cerezos (Toro Mítico) y ganó el Premio Internacional de Novela Negra Ciudad de Carmona con El honor es una mortaja (Tapa Negra). En 2015 llegó Siempre pagan los mismos (Alrevés), segundo caso del inspector Corominas, y una nueva entrega de su saga japonesa titulada Aki Monogatari. El misterio de la Gruta Amarilla (Quaterni). A lo largo de 2016 ha publicado el libro de poemas Mujyōkan (Quaterni), una novela corta titulada «La puerta Sakurada» dentro del volumen El hombre sin nombre (Ronin Literario) un relato breve para el recopilatorio 24. Relatos navarros (Pamiela) y la tercera protagonizada por el inspector Corominas, Mal trago (Alrevés). Su última novela publicada es Justo (Alrevés).

Juan Ignacio Montiano

Juan Ignacio Montiano nació en Bilbao en 1961 pero como uno es de donde pasa su niñez, él es de Arrasate-Mondragón. Este escritor es también pediatra, como mister Hyde, que también era médico. Ha publicado las siguientes novelas: El cadáver de Porqueriza (1995),Zaino (1997, traducida al alemán), Los vagabundos (2004), El fabricante de dragones (2005),Dragoigileak (2005), Todo vale (2010), Ajustes en la alcaldía (2013), El Astado: vuelve la bestia(2014), Prohibido entretener (2014) y ¿Sueñan los humanos con androides cariñosos? (2018).

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Sábado 23 de junio, 19.15

LAS CIEN NOVELAS NEGRAS DE CALIBRE .38 (UNA EXPOSICIÓN DE BRUMA NEGRA PLENTZIA 2018)

Como si fueran Diez Negritos, pero a lo bestia.

Cualquier lista de las mejores novelas de un género determinado generará –si se nos permite la cacofonía- una cierta controversia entre sus adeptos, pero más aún cuando hablamos del género negro, en el que pueden llegar a provocar violentas discusiones y balaceras sangrientas entre los aficionados al crimen de ficción. Los británicos, siempre tan excelentes creadores de ideas –con una medicina crearon el gintonic, lo cual es inigualable– utilizan el término “Mystery & Crime” para agrupar escritores cuyas obras ostentan, por necesidad, distintas tonalidades del color negro criminal. Tonalidades diversas que también ostentaban aquellas novelas editadas a partir de 1945 en Gallimard en una colección que por algo se llamó “Serie Noire”, gracias a la agudeza premonitoria de aquellos editores de lujo como Camus o Sartre, de quien propuso el nombre –Jacques Prevert– y de la mujer responsable del diseño artístico de la colección, Germaine Duhamel. La “Serie Negra” otorgaba a todas ellas una uniformidad –y quién sabe si una coartada también– sin permiso que se sepa de los autores, ya fallecidos muchos de ellos en el año de estreno de la colección.

Escritores ha habido comprometidos con el mismo empeño, como H. R. F. Keating –autor de la serie protagonizada por el detective inspector Ghote de la policía de Bombay– que publicaron sus “100 best Mystery & Crime Novels”. Fue en 1987, hace más de 30 años, y su propuesta dedicaba especial atención a las novelas de la “Golden Age”, un empeño también abordado por el escritor británico Martin Edwards en 2017 con su “The story of Classic Crime in 100 Books”, también focalizada en la misma época dorada.

La revista Calibre .38, colaboradora de los Encuentros sobre cine y novela negra Bruma Negra de Plentzia desde que el inicio de su segunda época –la primera arrancó en 1992, cuando únicamente la Semana Negra de Gijón se había comprometido con el género negro–, no quería ser menos y se ha esmerado en recorrer la historia de la novela negra –¿policial? ¿criminal?– para ofrecer una visión que tal vez agrade a todos los paladares criminales –aunque seguro que no lo hace–, desde propuestas de escritores a los que el lector pocas veces asocia con el género negro, novelas anónimas, clásicos de la “edad dorada” de la novela policial con Agatha Christie a la cabeza y otros clásicos de la novela negra y del hardboiled, y dar forma así a una exposición ilustrada que por su volumen se presentará en su primera parte en Bruma Negra 2018 y tendrá una segunda entrega en 2019. Tarea exigente como los trabajos de Hércules –que debieran ser en este los de Hércules Poirot, con permiso de doña Agatha– para la cual ha sido necesario establecer unos principios. En primer lugar, la dolorosa decisión de pedir autorización a E. A. Poe y a su detective Auguste Dupin para excluir sus relatos fundacionales del género negro por no ostentar la condición de novela o cuando menos no haber sido publicados bajo un título unitario como con habilidad editorial hizo G. K. Chesterton con “El candor del padre Brown”, una paradoja en quien criticó a editores pero a la vez profesó el relato policial como la quintaesencia del género. Otra de las “exigencias del guion” fue la de establecer un límite de novelas por autor –nunca más de tres–, límite alcanzado por el maestro Raymond Chandler. Finalmente, que en el caso de una obra de autoría anónima – nos referimos a “El misterio de Notting Hill”– se respetara la firma con la que se publica en la actualidad con la única finalidad de facilitar su compra por el lector, pero con inmenso dolor del comisario Barasorda, quien no ha dudado en atribuirla públicamente a una mujer –Catherine Crowe- y no al autor que aparece en su portada.

La lista propuesta pretende ser una guía para quienes se acercan al género, y especialmente para quienes se acerquen a la Casa de Cultura de Plentzia para acompañarnos en los Encuentros Bruma Negra. El formato de la exposición, diseñado artísticamente por Josevi Blender –responsable del blog especializado Todo Negro– nos permite reconocer al autor y la portada original de la novela, así como alguna de las muchas con las que el lector las puede encontrar a la venta actualmente. No faltan las referencias a películas inolvidables de las que el aficionado ha olvidado que tienen un guion adaptado de novelas del género negro no identificado en muchas ocasiones (como el seudónimo de Francis Iles utilizado por el británico Anthony Berkeley Cox creador de la novela que el inefable Alfred Hitchcock convirtió en “Sospecha”).

El visitante de la Exposición encontrara en Bruma Negra Plentzia un recorrido por la historia del género que se completara en Bruma Negra 2019 con las novelas aparecidas a partir de 1960. Este recorrido, como sucedió el año pasado con la exposición de “Pulps y género negro” que viajo a Pamplona Negra y a Vilassar de Noir, podrá viajar por los Festivales que lo deseen, que por algo Calibre .38 y Bruma Negra sabemos que somos una comunidad amplia y amiga de debates y actividades culturales en la misma medida que lectores del genero siempre deseosos de encontrar sorpresas y grandes novelas tanto en las novedades editoriales como en las joyas del pasado que muchas editoriales (Alba, Impedimenta, Ardicia, D’Epoca, Siruela y otras que no quisiéramos olvidar) siguen recuperando.

A las editoriales, a los lectores, a los amigos de otros Festivales y las entidades que los apoyan y por supuesto a todo el equipo de Calibre .38, al ayuntamiento de Plentzia y a Josevi Blender como responsable del diseño artístico le damos las gracias. Y a todos los autores recogidos en esta exposición así como a los muchos que no lo están por falta de espacio pero que nos hicieron disfrutar de un género que nos atrapa y que está más vivo que nunca. Recordar a quienes se fueron y de quienes atesoramos viejas novelas en nuevas reediciones y en tesoros encontrados en librerías de viejo en muchas otras, porque nos han regalado horas de placer lector impagables.

Y las que aún nos restan por disfrutar.

Ricardo Bosque (director de Calibre .38)

Juan Mari Barasorda (Coordinador de los Encuentros Bruma Negra de Plentzia)

Casa de la Cultura (Goñi Portal) de Plentzia, 18 a 24 de junio de 2018

 

Mesa redonda: Fronteras negras, en los límites de un género

En el océano del género negro surcado por una pléyade de navíos comandados por escritoras y escritores con con narrativas literarias diversas confluyen mil mares diversos. Hardboiled, novela de detectives, novela procedural, thriller… En todos ellos el lector ha encontrado lecturas felices y en todos ellos el escritor que los ha navegado ha encontrado miles de seguidores que han constituido flotas y armadas que han engrosado con el paso de los años. Las aguas de estos mares cambian de color, en el mar de la novela negra hay escritores que afrontan sin temor abordar este género literario desde orillas diversas. La Bruma Negra de los Encuentros sobre género negro de Plentzia favorece también el acercamiento de estas propuestas literarias que ofrecen al lector singladuras literarias igual de sugerentes que aquellas más respetuosas con el canon nunca escrito de este océano singular.

La novela histórica y los escritores que la escriben han ofrecido, sin ir más lejos, obras inolvidables. “El nombre de la rosa” es un ejemplo. Escritores apasionados con la historia han recreado épocas del pasado escribiendo investigaciones o dando a luz detectives y criminales en épocas en las que la “mirada en negro” a la sociedad que describen hacen merecedora a esa historia del calificativo de novela negra. Si la época victoriana supuso con Sherlock Holmes el nacimiento de la novela de detectives, esa misma época, en otro país y con otro detective, ha sido el guion seguido por un escritor apasionado por la historia. Javier Alonso García Pozuelo, en “La cajita de rape”, nos invita a un viaje en el tiempo a aquella era victoriana pero transmutada en el Madrid isabelino de conjuras políticas y del nacimiento de una fuerza policial todavía balbuceante en la que el inspector Benítez hereda de Lestrade -el inspector de Scotland Yard- la profesión y de Holmes su poder deductivo. Es, a la vez, fiel reflejo de una época de la historia y un ejercicio de investigación policial que poco tiene que ver con los procedurales que con diversos cuerpos policiales encontramos en la actualidad.

También Alfonso del Río nos sumerge en la historia de un Bilbao olvidado y recordado por su cercanía temporal en aquel 1983 de infausto recuerdo en el que una lluvia torrencial cubrió la fiesta de lodo y un Berlín en 1941 que nos traslada al género de espías posbélico que tan grandes novelas nos ha legado. “La ciudad de la lluvia” nos habla de sentimientos que unen, como a toda una afición el Athletic, nos invita a descubrir un enigma y es, en definitiva, un thriller poliédrico de impecable factura.

No han sido pocos los periodistas en la sociedad a la que interrogan a diario. Gore Vidal, tan gran periodista como excelente novelista, heredo de Wilde la mordacidad para crear, bajo el seudónimo de Edgar Box tres novelas de detectives. Y de periodistas detectives podríamos hablar páginas. Alex Oviedo y Elena Sierra son practicantes y conocedores del periodismo cultural como pocos y han creado una novela que habla de periodismo cultural con dos periodistas, mujer y hombre, que se convierten en detectives sin desearlo, en una novela, “El hacedor de titulares”, que ofrece mordacidad y critica de algunos tics de la sociedad actual a partes iguales .

El último invitado de esta mesa tan anticanónica es, curiosamente, el escritor bilbaíno más representativo de la novela negra. Javier Abasolo nunca ha tenido temor a viajar al pasado como en “Hollywood-Bilbao” o en “Una decisión peligrosa”, pero en su última novela, “Asesinos inocentes”, nos presenta a un abogado que hereda la profesión del californiano Perry Mason de Erle Stanley Gardner o del mordaz inglés “Horace Rampole, abogado” de John Mortimer, creando una historia negra muy alejada del multiventas thriller legal para describir una vez más mas a ese Bilbao tan reconocible en sus barrios y en sus personajes que tantas veces nos ha permitido recorrer con Goiko.

Casa de Cultura (Goñi Portal) de Plentzia. Sábado 23 de junio, 12.15